Modos de evaluación

Los modos de evaluación son:

La evaluación tiene una doble función:

  • Pedagógica: nos permite averiguar si los conocimientos teóricos y prácticas están siendo asimilados por el alumnado
  • Social: con esta función la evaluación acredita que el alumnado está preparado para atender las demandas y metas educativas del sistema. Si el estos son competentes o no para vida profesional, para tareas profesionales, ya sean estas simuladas o reales
Hablamos de evaluación formativa cuando es el/la docente quien toma las decisiones respecto de cómo enfocar el proceso evaluar. Hablamos de evaluación formadora cuando el alumnado toma estas decisiones. y participa de forma activa en dicho proceso, incorporando las conclusiones de la evaluación formativa, por ejemplo. 

Esta última forma de entender la evaluación nos lleva al concepto de error como fuente de aprendizaje, y como elementos que fortalece la relación enseñanza-aprendizaje. Para cumplir con la misión de convertir el error en fuente de aprendizaje han de darse una serie de circunstancias:
  • Ser consciente, tener el convencimiento, de que el error es fuente de aprendizajes.
  • Mejorar la motivación y la autoestima corrigiendo y superando los errores.
  • Aprovechar los errores —como se hace con otros materiales didácticos—.
  • Permitir que los errores se den en el entorno didáctico.
  • Ofrecer feedback en el momento en que se produce el error.
  • Animar al alumnado a que corrijan —y aprovechen— su propios errores.
En todo este proceso se produce —o podría producirse— el siguiente esquema de retroalimentación:



Con los siguientes niveles de interacción:


Nota: Todas las infografías de este artículo han sido tomada del material didáctico del MOOC "La Evaluación de la FP"