Evaluación alternativa o competencial
La evaluación alternativa o competencial se puede definir como aquella que es "opuesta" (más justa) a la tradicional, la que solo se basa en el valoración de los conocimientos memorizados, en el examen o la prueba objetiva. Su pilares son las tres "P": presentación, práctica y prueba.
Desde esta nueva concepción de la evaluación deben entenderse que el aprendizaje y la evaluación comparten identidad, son dos caras de la misma moneda.
Este tipo de evaluación permite detectar dificultades en el proceso de enseñanza y ayuda buscar soluciones. Se convierte en una actividad cotidiana en la que participan: docente (heteroevaluación), el propio estudiantes (autoevalución) y otros alumnos (coevaluación). Sus características, siguiendo a Neus Sanmartí (2007) son:
- Evaluación como motor del aprendizaje (qué y cómo, enseñar y aprender)
- Regular el proceso enseñanza-aprendizaje
- El error es útil
- Estudiantes deben aprender a usar mecanismos y estrategias de autoevaluación
- Todos evalúan
- La evaluación tradicional es válida siempre que forme parte de esta nueva forma de evaluar
- La evaluación calificadora no motiva
- Diversificar instrumentos de evaluación
- Instrumentos: promover prácticas de aula innovadoras
- Condición necesaria para mejora la enseñanza
Los elementos que participan de esta evaluación alternativa, y que, en algunos casos, participan de ella como elementos que cambian respecto de su concepto en la tradicional, son:
El docente se convierte en mentor o mentora del estudiante al ayudar y aconsejar a este en el desarrollo de su proceso de aprendizaje, desde la humildad y la confianza en el trabajo de su alumnado.
Una vez se opta por la evaluación alternativa este mentor/a ha de centrase en tres puntos importantes:
- Qué herramientas e instrumentos proponer para llevar a cabo el proceso evaluación
- En qué momento se llevarán a cabo las diferentes medidas y cuándo tomar decisiones
- Cuándo y cómo ofrecerá retroalimentación a sus alumnas y alumnos
¿Cómo se lleva a cabo esta evaluación alternativa?
Elementos para el diseño de nuestra evaluación alternativa o competencial, siguiéndolas en este orden:
- Competencias profesionales, personales, sociales y clave. Competencia general y cualificación profesional—como elementos de partida—
- Tareas auténticas —como herramientas para la evaluación—
- Resultado de aprendizaje y criterios de evaluación —como referentes para los resultados de dicha evaluación
La Formación Profesional, por definición, tiene un enfoque mucho más práctico que otros estudios. Esto es así debido a que las competencias están estrechamente ligadas a los perfiles profesionales, a los puestos de trabajo.
Las diferentes normas que regulan los currículos de la Formación Profesional estructura a estos en base a unidades de competencia que, a su vez, tienen una derivada en los resultados de aprendizaje y profesionales y los criterios de evaluación de dicha competencia.
Cuando se habla de evaluación competencial o alternativa se habla de la generación, recogida y análisis de evidencias que permitan valorar hasta qué punto se cumplen con los criterios de evaluación —recogidos en la normativa— de cada competencia. Se trata de reflexionar y valorar el progreso de aprendizaje del alumnado.
Los criterios de evaluación —unidades en que se descomponen los resultados del aprendizaje— son los indicadores propuestos desde los currículums para establecer si el alumnado ha logrado o no un resultado de aprendizaje determinado. Esto es, el nivel más microscópico del que disponemos para poder evaluar la consecución de una competencia determinada.
La evaluación competencial pretende identificar si el alumnado es capaz de utilizar los conocimientos, los saberes de los que dispone, interconectándolos para ejecutar una acción determinada.
El diseño de sistema de evaluación alternativa es un proceso continuo, basado siempre en el proceso de aprendizaje.
Este nuevo sistema de evaluación (evaluación basada en evidencias) conlleva el concepto de evaluación 360, que se puede descomponer en:
- Autoevaluación: quien aprende evalúa su propio proceso y resultados de aprendizaje
- Coevaluación: la evaluación tiene lugar entre iguales
- Evaluación experta: especialistas en el proceso de trabajo, en gestión o en aspectos técnicos valoran las acciones de quien aprende
- Evaluación externa: evaluadores que no participan del día a día del aula, ayudan a valorar el proceso de aprendizaje.
La evaluación alternativa “Se orienta hacia el reconocimiento del aprendizaje individual del alumno y a la construcción de un juicio basado en la observación, con base en el establecimiento de objetivos de aprendizaje y de los criterios de desempeño pertinentes” (Barrón, 2006, p.94).
Estas son sus principales características:
Nota: Estas infografías han sido tomadas del material didáctico del MOOC "La Evaluación de la FP"